contacto@diariodigitalis.com

914 121 156

La Inteligencia Artificial es la prioridad digital para el 80% del Sector Público español

Las empresas apuestan cada vez más por incorporar la Inteligencia Artificial a sus procesos, dentro de un marco que ha favorecido y acelerado la digitalización y la adopción de tecnologías inteligentes como es el de la crisis actual.

Para comprender mejor de qué manera el tejido empresarial está incorporando herramientas basadas en la IA, así como conocer los retos que se plantean a raíz de la irrupción del nuevo escenario de pandemia y también las posibles oportunidades, Ernst & Young (EY) ha elaborado el informe ‘Inteligencia Artificial en el Sector Público’ para Microsoft. La investigación recoge datos de organizaciones de 12 países y pertenecientes a tres sectores: Administración Pública, la Sanidad y el Transporte.

Solo el 33% del ámbito público español ha incorporado la IA

El estudio, que incorpora las perspectivas para 2020 y años siguientes, revela que el desarrollo de la Inteligencia Artificial en el ámbito público en España aún se encuentra en fase inicial, ya que solamente el 33% de las empresas han implementado una solución de IA. Sin embargo, el 80% considera que se trata de una prioridad digital, adelantando a la media europea en ese sentido, que se sitúa en el 65%. Por el contrario, en la práctica se encuentra a la cola, ya que el 67% de las empresas públicas europeas encuestadas han adoptado uno o más casos de uso de IA.

El informe de EY incide en que resulta fundamental para el éxito de las empresas que sus directivos se involucren activamente en la planificación, despliegue y valoración de las iniciativas que tengan que ver con la Inteligencia Artificial. En este sentido, España no reporta un mal dato, ya que más del 50% de los cargos de mayor responsabilidad del Sector Público español se implica en estos asuntos.

¿Para qué sirve la IA en el Sector Público?

La importancia de implantar en mayor medida herramientas inteligentes en el Sector Público recae en la mejoría en relación a rapidez y personalización de los procesos que esto supondría. Para cada uno de los tres sectores analizados, las ventajas serían diferentes, aunque todas ellas marcadas por el objetivo común de lograr una mayor eficacia en el ámbito público.

En el caso de la Administración Pública el procesamiento del lenguaje natural permite la prestación flexible de servicios públicos. Además, los agentes virtuales basados en conocimientos personales garantizan una atención sin horarios y la automatización inteligente hace posible la administración automatizada de los casos para mejorar la eficiencia de las tareas administrativas.

Por su parte, el sector de la Sanidad Pública se vería favorecido gracias a herramientas como el aprendizaje profundo basado en información personal, que permitiría tratamientos más específicos; el reconocimiento de imágenes, que reduce los errores en los diagnósticos; y el reconocimiento de voz, que realiza un enrutamiento automatizado de la atención sanitaria para aumentar la eficiencia.

Para el ámbito del Transporte Público destaca la posibilidad del transporte autónomo gracias a la visión por ordenador o la optimización del tráfico a partir de la simulación de eventos del mundo real.

Fomentar en los empleados las aptitudes que no tiene la IA

La implantación de la Inteligencia Artificial en las empresas no quiere decir que los empleados humanos vayan a dejar de ser necesarios, aunque hay quien todavía así lo cree. Lo que sí será vital es la adaptación a esta nueva realidad con una formación continua dirigida a los trabajadores y que, sobre todo, se base en potenciar las características y aptitudes que distinguen a los seres humanos de los robots y que seguirán siendo necesarias para que el flujo de trabajo sea efectivo.

Tan solo el 11% de las empresas europeas encuestadas considera que se encuentran en equilibrio entre el factor humano y el de la Inteligencia Artificial. Las aptitudes más valoradas en este contexto son la capacidad de negociación, de gestión, de liderazgo y de comunicación, además de otras virtudes como la creatividad, la resolución de problemas o la empatía, de las cuales carecen las herramientas basadas en IA.

La Junta de Andalucía ha automatizado las ayudas de autónomos

Como ejemplo de implementación efectiva de la Inteligencia Artificial en el Sector Público, el informe destaca el plan de la Junta de Andalucía llevado a cabo para hacer frente a la gran demanda en cuanto a resolución de trámites de subvenciones para autónomos que provocó la pandemia. La Administración incorporó en tan solo dos semanas la automatización de procesos robóticos (RPA) para gestionar decenas de miles de solicitudes de ayudas de emergencia, lo que permitió que la tramitación se realizase ininterrumpidamente durante las 24 horas del día, reduciendo los fallos en el proceso y el tiempo de resolución y pago de las subvenciones en más de dos meses.

Esta solución utiliza aprendizaje automático, replicando el trabajo manual de manera no intrusiva, e incluye características de mejora del rendimiento para reducir los tiempos de procesamiento y mejorar el control de calidad. La labor de la IA permitió liberar a 20.000 empleados, que pudieron centrarse en otro tipo de tareas de valor añadido que requieren la toma de decisiones y la interacción humana. El ahorro económico también es notable y se estima que para una muestra de 65.000 subvenciones tramitadas, estaría valorado en 1.051.000 euros.

Artículos Relacionados

Suscríbete a nuestra newsletter


(Obligatorio)

También te puede gustar

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Suscríbete a nuestra newsletter