La expansión de los buscadores basados en inteligencia artificial está modificando algunos de los principios que durante años han condicionado las estrategias de posicionamiento digital. Tener una elevada autoridad de dominio continúa siendo una ventaja, pero ya no parece una condición imprescindible para convertirse en una fuente utilizada por los sistemas de IA. Un nuevo análisis de 22.881 citas muestra que el 34,5% de las referencias utilizadas en respuestas generadas mediante búsquedas con inteligencia artificial procede de dominios con una autoridad inferior a 40.
Los datos forman parte del Featured AI Citation Report, June-August 2026, elaborado a partir de 405 auditorías de Generative Engine Optimization (GEO) realizadas entre el 2 de junio y el 21 de agosto de 2026. El estudio analizó las fuentes empleadas en respuestas a 1.983 preguntas relacionadas con decisiones de compra, que generaron un total de 22.881 citas correspondientes a 11.499 dominios diferentes.
Los resultados ponen sobre la mesa una realidad relevante para las estrategias de SEO, comunicación y relaciones públicas. Aunque los grandes medios y webs con una elevada autoridad siguen acumulando un importante volumen de menciones, los buscadores con IA recurren también a una extensa variedad de páginas que tradicionalmente podrían haber tenido menor peso dentro de una estrategia centrada exclusivamente en el posicionamiento orgánico convencional.
En concreto, el 13,2% de todas las citas estudiadas procedía de dominios con una autoridad inferior a 20. Si se analizan los 11.499 dominios diferentes encontrados en lugar del número total de menciones, el porcentaje es todavía más significativo. El 53,9% de las webs utilizadas como fuente tenía una autoridad de dominio inferior a 40, mientras que la mediana se situaba en 37.
Los buscadores con IA amplían el número de fuentes relevantes
Una de las conclusiones más interesantes del informe es la enorme dispersión de las fuentes utilizadas.
El 76% de los dominios apareció citado una única vez durante todo el estudio. Además, los 100 dominios más utilizados no llegaron a concentrar una cuarta parte de todas las citas y ni siquiera los primeros 1.000 dominios representaron la mitad del total.
Esta fragmentación puede tener implicaciones importantes para las estrategias de visibilidad digital. En el SEO tradicional, una parte del trabajo de relaciones públicas digitales se ha centrado históricamente en conseguir presencia y enlaces desde un grupo de webs con elevada autoridad. La búsqueda generativa introduce un escenario más complejo, en el que potencialmente pueden adquirir relevancia publicaciones especializadas, medios sectoriales, páginas de nicho y otras fuentes capaces de aportar información concreta para responder a una determinada consulta.
No significa que la autoridad haya dejado de importar. De hecho, los dominios situados entre 80 y 100 puntos de autoridad concentraron el 31,2% de todas las citas analizadas. Lo que muestran los datos es una distribución con una fuerte presencia tanto de grandes dominios como de webs mucho más pequeñas, mientras que las páginas situadas en los niveles intermedios tienen proporcionalmente menos protagonismo.
Los medios ganan protagonismo frente a los contenidos corporativos
El estudio aporta además otro dato especialmente relevante para los departamentos de comunicación.
Entre las 10.176 citas que pudieron clasificarse por tipo de fuente, el 64,5% procedía de contenido editorial. Por el contrario, las páginas pertenecientes directamente a las organizaciones analizadas representaron únicamente el 1,7% de las citas clasificadas. Los contenidos de competidores concentraron otro 22,6%.
La diferencia plantea nuevos retos para las estrategias de comunicación corporativa. Conseguir que una organización tenga información completa y optimizada en su propia web puede no ser suficiente para obtener visibilidad dentro de las respuestas de los buscadores basados en IA.
De hecho, el 92,6% de las organizaciones incluidas en las auditorías no consiguió que su propio dominio apareciera como fuente en ninguna respuesta relacionada con su categoría. Además, el 78,5% no apareció mencionado directamente en las respuestas generadas para ninguna de las preguntas de compra evaluadas.
Estos resultados refuerzan la creciente conexión entre GEO, SEO y relaciones públicas. Si los sistemas generativos construyen sus respuestas utilizando información procedente de numerosas fuentes externas, la presencia de una organización en medios de comunicación, publicaciones especializadas, comparativas, análisis o contenidos independientes puede adquirir un valor adicional que va más allá de conseguir tráfico o enlaces.
YouTube y Reddit destacan entre las fuentes citadas
Las plataformas con contenido generado por los usuarios también tienen presencia en este nuevo ecosistema de búsqueda.
YouTube concentró el 5,5% de todas las citas analizadas, mientras que Reddit alcanzó el 3,7%. Entre ambas plataformas representaron el 9,2% de las referencias. Si se amplía el análisis a las diez principales plataformas de contenido generado por usuarios, el porcentaje alcanza el 11,7%.
Para las estrategias de marketing digital, este comportamiento implica que la visibilidad dentro de los motores generativos puede depender de un ecosistema de contenidos mucho más amplio que la página web corporativa.
Artículos periodísticos, publicaciones especializadas, vídeos, debates en comunidades digitales, comparativas y contenidos realizados por terceros pueden terminar formando parte de la información utilizada por un sistema de IA para recomendar productos, explicar servicios o responder preguntas de los usuarios.
Del SEO al GEO sin abandonar la autoridad
Los datos tampoco deben interpretarse como una señal de que las métricas de autoridad tradicionales hayan dejado de ser útiles. El propio estudio especifica que la autoridad de dominio utilizada para realizar el análisis corresponde a la métrica de Moz y no constituye un factor que los motores de inteligencia artificial empleen directamente para elegir sus fuentes. Su utilización permite comparar las características de los dominios citados, pero no identificar el funcionamiento exacto de sus algoritmos.
También existe otra limitación relevante. Las cifras proceden de sistemas de búsqueda con IA capaces de consultar la web y mostrar las fuentes utilizadas y, concretamente, los datos de citas del estudio corresponden a Perplexity. Por tanto, los porcentajes no pueden extrapolarse automáticamente al funcionamiento de todos los asistentes y motores generativos existentes.
Aun con estas limitaciones, la investigación apunta hacia un cambio significativo. La visibilidad digital ya no depende únicamente de conseguir que una determinada página alcance las primeras posiciones de Google. Las organizaciones tienen ahora que considerar también qué fuentes utilizan los sistemas de inteligencia artificial para construir sus respuestas, dónde aparece información sobre ellas y qué contenidos externos son considerados suficientemente relevantes como para ser citados.
Para los responsables de comunicación y marketing, esta transformación puede terminar acercando áreas que durante años han trabajado de manera relativamente independiente. SEO, contenidos, relaciones públicas digitales, reputación online y presencia en medios empiezan a formar parte de una misma batalla por conseguir visibilidad no solo ante los usuarios, sino también ante los sistemas de inteligencia artificial que cada vez participan más en el proceso de búsqueda y descubrimiento de información.

