Apple está explorando la incorporación de motores de búsqueda potenciados con inteligencia artificial en su navegador Safari, un movimiento que podría marcar el fin de su acuerdo con Google y transformar la experiencia de búsqueda en sus dispositivos. La iniciativa, aún en fase de análisis, se alinea con la estrategia de la compañía de reforzar su ecosistema digital con tecnología de IA avanzada, especialmente tras la reciente caída de uso de Safari.
La información ha sido revelada por Eddy Cue, vicepresidente sénior de Servicios de Apple, durante su testimonio en el juicio antimonopolio que enfrenta Alphabet —matriz de Google— con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según Cue, la compañía está valorando integrar buscadores como ChatGPT, Perplexity o el motor desarrollado por Anthropic directamente en Safari, para ofrecer una alternativa a los motores tradicionales y responder a la evolución del comportamiento de los usuarios.
Este cambio estratégico se produce en un momento clave para Apple, que ya ha mostrado su interés por la inteligencia artificial generativa a través de la incorporación de ChatGPT a Siri y las conversaciones en curso para integrar el asistente Gemini de Google en su plataforma Apple Intelligence. La intención ahora parece ir más allá, con la posibilidad de reemplazar el motor de búsqueda predeterminado, lo que implicaría romper un acuerdo multimillonario con Google, valorado en unos 20.000 millones de dólares anuales.
De concretarse, esta decisión no solo modificaría la forma en que los usuarios realizan búsquedas en los dispositivos Apple, sino que tendría un impacto significativo en el negocio publicitario y en la posición de Google como líder del sector. Apple, por su parte, busca posicionarse como un referente en el uso responsable e innovador de la IA, explorando alianzas con nuevas plataformas de búsqueda generativa que ofrezcan respuestas más contextuales y personalizadas.
La respuesta de Google no se ha hecho esperar. En un comunicado emitido este miércoles, la compañía ha negado que se haya producido una caída en el uso de sus servicios desde dispositivos Apple. “Seguimos observando un crecimiento general en las consultas de búsqueda, incluidas las realizadas desde plataformas de Apple”, señaló la tecnológica, intentando desmentir la versión expuesta por Cue ante el tribunal.
El debate sobre el futuro de los motores de búsqueda entra así en una nueva fase, marcada por el auge de la inteligencia artificial y la presión por ofrecer experiencias de usuario más precisas y adaptadas a las nuevas expectativas. Mientras tanto, Apple avanza con cautela, consciente del impacto que una ruptura con Google podría tener en el equilibrio de poder dentro del universo digital.

