La Comisión Europea ha anunciado la imposición de una multa de 120 millones de euros a la plataforma X por incumplir varias de las obligaciones establecidas en la Ley de Servicios Digitales (DSA), en lo que supone la primera decisión de infracción adoptada bajo este nuevo marco regulatorio.
El pronunciamiento señala tres áreas principales de incumplimiento: el diseño engañoso de la marca de verificación azul, la falta de transparencia en el repositorio de publicidad y la ausencia de acceso adecuado a los datos públicos para investigadores. La Comisión considera que estas prácticas perjudican la autenticidad del ecosistema informativo europeo, debilitan la capacidad para detectar campañas manipulativas y limitan la supervisión independiente de los riesgos sistémicos en línea.
Un diseño de verificación considerado engañoso
Según la investigación, el sistema de “cuenta verificada” de X induce a error a los usuarios al permitir que cualquier persona obtenga la marca azul mediante pago, sin verificación sustancial de identidad. La Comisión sostiene que la plataforma genera una falsa sensación de autenticidad, lo que facilita estafas, fraudes de suplantación y otros tipos de manipulación. La DSA no obliga a verificar la identidad real de los usuarios, pero sí prohíbe que una plataforma afirme que una cuenta ha sido verificada cuando no existe un proceso de verificación significativo.
Publicidad opaca y barreras al escrutinio público
Otro de los elementos clave de la decisión es la evaluación del repositorio de anuncios de X, considerado insuficiente tanto en accesibilidad como en información disponible. El expediente recoge retrasos injustificados, obstáculos técnicos y carencias en datos esenciales, como el contenido del anuncio o la entidad financiadora. Para la Comisión, estas limitaciones comprometen la capacidad de investigadores, sociedad civil y autoridades para detectar estafas y operaciones de desinformación.
Investigadores privados del acceso a datos públicos
La Comisión también señala que X ha restringido de manera indebida el acceso de investigadores acreditados a datos públicos de la plataforma. Las normas del servicio prohíben incluso el raspado —una práctica esencial para estudios académicos— y los procesos oficiales para solicitar acceso presentan barreras adicionales. La institución considera que esto obstaculiza la investigación independiente sobre los riesgos sistémicos en la Unión Europea.
Plazos y próximos pasos
X dispone ahora de 60 días hábiles para comunicar las medidas que aplicará respecto al uso engañoso de las marcas de verificación, y 90 días hábiles para presentar un plan detallado que resuelva las deficiencias en transparencia publicitaria y acceso a datos. Tras recibir ese plan, el Consejo de Servicios Digitales contará con un mes para ofrecer su dictamen, seguido de otro mes para que la Comisión adopte su decisión final. El incumplimiento podría derivar en multas coercitivas adicionales.
Reacciones desde Bruselas
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, subrayó la importancia del caso afirmando que engañar a los usuarios y bloquear la labor investigadora “no tiene cabida en línea en la UE”, y defendió la DSA como un instrumento esencial para restaurar la confianza en el entorno digital.

