Microsoft ha empezado a utilizar sus propios modelos de inteligencia artificial, conocidos como MAI, para completar prompts en aplicaciones de Office como Excel y Outlook. El movimiento supone un cambio relevante en la estrategia de la compañía, que hasta ahora se apoyaba en modelos de terceros, entre ellos los de OpenAI y Anthropic, para impulsar parte de sus funciones de IA. Según recoge PYMNTS a partir de una información de Bloomberg, los modelos internos de Microsoft ya estarían gestionando decenas de miles de solicitudes cada semana en estas aplicaciones.
La decisión encaja en un contexto de fuerte crecimiento del uso de inteligencia artificial dentro de productos empresariales y de productividad. Cada interacción con un modelo avanzado tiene un coste asociado, especialmente cuando se apoya en proveedores externos. Por eso, el uso de tecnología propia permitiría a Microsoft reducir gastos y, al mismo tiempo, depender menos de otros laboratorios de IA para funciones integradas en sus propios servicios.
El cambio no significa necesariamente una ruptura con sus socios tecnológicos. Microsoft mantiene una relación estratégica con OpenAI y ha integrado sus modelos en distintas soluciones, entre ellas Copilot. Sin embargo, la compañía también lleva tiempo desarrollando capacidades internas para disponer de una combinación más amplia de modelos, que puede incluir tecnología propia, modelos abiertos y soluciones de socios externos según el producto o la tarea.
La información apunta a que la transición afecta a tareas concretas dentro de Excel y Outlook, dos de las herramientas más utilizadas en entornos profesionales. En estos casos, los modelos pueden intervenir en funciones relacionadas con la generación, interpretación o asistencia en respuestas y contenidos. Al mover parte de esas solicitudes a modelos propios, Microsoft gana margen para ajustar costes, controlar mejor la infraestructura y decidir qué tipo de modelo resulta más eficiente para cada caso de uso.
La apuesta por MAI también refleja una tendencia más amplia en el sector tecnológico. Las grandes compañías que han integrado IA generativa en productos masivos buscan ahora optimizar el equilibrio entre rendimiento, coste y autonomía. No todas las tareas requieren necesariamente el modelo más potente disponible, por lo que los grupos tecnológicos están explorando arquitecturas más flexibles, capaces de combinar distintos modelos en función de la complejidad de cada solicitud.
Microsoft ya había reconocido anteriormente que utilizaba una mezcla de modelos, incluidos los de OpenAI, Microsoft AI y modelos de código abierto. La novedad está en el volumen de uso que estarían alcanzando ahora sus propios sistemas dentro de aplicaciones clave de Office. La compañía no ha hecho comentarios sobre esta información.
El movimiento llega en un momento en el que la demanda de servicios de IA y nube impulsa el crecimiento de Microsoft, pero también eleva sus necesidades de inversión. Reducir el coste operativo de las funciones inteligentes puede ser clave para sostener la expansión de Copilot y otras herramientas asociadas a Microsoft 365.
Con esta estrategia, Microsoft refuerza su posición como desarrollador de modelos propios y no solo como integrador de tecnología externa. La evolución de MAI dentro de Office podría marcar el camino hacia una inteligencia artificial más integrada, más controlada por la propia compañía y diseñada para escalar dentro de productos utilizados a diario por millones de usuarios profesionales.

