El tercer trimestre del año ha confirmado lo que muchos expertos en ciberseguridad ya temían: la inteligencia artificial ha dejado de ser solo una herramienta de innovación para convertirse también en el arma favorita de los ciberdelincuentes. Según el informe “Threat Report Q3 2025” publicado por Gen Digital, compañía responsable de marcas como Norton, Avast o LifeLock, las amenazas online se han multiplicado de forma inédita gracias al uso automatizado y escalable de IA para fabricar campañas de phishing, estafas financieras y manipulación digital.
En España, uno de los datos más impactantes es el incremento del 1.030 % en los casos de web skimming, una técnica que roba datos de pago simulando transacciones legítimas. A esto se suma un aumento del 424 % en fraudes mediante facturas falsas (invoice scam) y un crecimiento del 185 % en estafas bancarias. El informe alerta sobre la sofisticación de estos engaños: muchos portales falsos replican con gran precisión el aspecto de webs reales, en una tendencia creciente conocida como “VibeScams”, donde el contenido emocional y el diseño son más peligrosos que el código.
“Estamos viendo cómo la inteligencia artificial está industrializando el delito digital. Se crean estafas personalizadas, masivas y emocionalmente persuasivas en cuestión de minutos”, alerta Siggi Stefnisson, CTO de ciberseguridad de Gen. Solo en el tercer trimestre, la compañía bloqueó más de 140.000 páginas de phishing generadas con IA, lo que representa un salto cualitativo en la escala y efectividad de los ciberataques.
Este fenómeno afecta directamente al entorno del marketing y la comunicación digital. Las empresas que operan online —incluyendo ecommerce, servicios financieros, educación o salud— ven comprometida la confianza del usuario en sus canales y mensajes. Un email falso con apariencia corporativa o una web clonada puede no solo robar datos, sino deteriorar la reputación de la marca original. En un entorno donde la experiencia digital es crítica para la conversión, cada brecha de confianza puede traducirse en pérdidas de ventas, fugas de clientes y crisis reputacionales.
El informe también advierte sobre la sofisticación del rastreo digital. Aunque muchos usuarios creen proteger su privacidad al eliminar cookies o usar navegadores seguros, Gen ha detectado 37 millones de huellas digitales únicas por mes. Estos identificadores permiten rastrear a un usuario a través de configuraciones de dispositivo, idioma, tipografía o resolución, incluso sin cookies activas. La media mensual de rastreadores bloqueados se sitúa en 247 millones, lo que pone de relieve la magnitud del seguimiento encubierto en la red.
Además de los ataques tradicionales, los investigadores de Gen señalan un aumento preocupante en estafas afectivas como el fraude en apps de citas (+36 %) o la sextorsión (+32 %), donde el objetivo es ganarse la confianza del usuario y luego manipularlo para obtener dinero o acceso a su información. También crecen los fraudes de soporte técnico, con un alza del 62 %, en los que se engaña a los usuarios simulando alertas falsas para robar claves de acceso a servicios online o redes sociales.
En el plano positivo, Gen Threat Labs reporta avances relevantes, como el descubrimiento de una vulnerabilidad crítica en el ransomware Midnight. Gracias a este hallazgo, Gen ha lanzado un descifrador gratuito que permite a víctimas recuperar sus archivos sin pagar rescate, un recurso especialmente útil para pymes y particulares, que suelen ser los más vulnerables ante este tipo de ataques.
Desde el punto de vista corporativo, los hallazgos del informe refuerzan la necesidad de integrar la ciberseguridad en todas las fases del marketing digital. Esto implica revisar procesos de validación de mensajes, implementar sistemas de detección de suplantación de identidad, formar a los equipos sobre ingeniería social y establecer protocolos de respuesta rápida ante incidentes que puedan afectar la imagen pública de la marca.
A medida que la inteligencia artificial redefine las reglas del juego digital, la confianza se convierte en un valor competitivo central. Proteger a los usuarios ya no es solo un reto técnico, sino una prioridad estratégica para cualquier organización que aspire a mantener su credibilidad en un entorno online cada vez más hostil.
Gen Digital recomienda combinar tecnologías avanzadas de detección con una cultura digital preventiva y colaborativa. Solo así, afirman, será posible recuperar el control de la narrativa online, preservar la reputación digital y garantizar que las plataformas digitales sigan siendo espacios seguros para comunicarse, trabajar y comprar.

