Iberdrola, compañía liderada por Ignacio Galán y que tiene como CEO a Pedro Azagra, avanza en la integración de inteligencia artificial agéntica en sus principales áreas de actividad, con cerca de 500 agentes de IA ya implantados o en distintas fases de desarrollo. Estas herramientas están diseñadas para reforzar el trabajo de los profesionales, automatizar tareas y facilitar una toma de decisiones más rápida y fundamentada.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la compañía para convertirse en la AI Utility of the Future, un modelo en el que la inteligencia artificial y la experiencia de las personas se complementan para mejorar la productividad, la calidad de las operaciones y la capacidad de respuesta.
En un sector como el eléctrico, marcado por la gestión de infraestructuras críticas y la necesidad de actuar en tiempo real, los agentes de IA permiten analizar grandes volúmenes de información, anticipar posibles incidencias y poner el conocimiento especializado al alcance de los equipos.
Las aplicaciones ya se extienden a distintas áreas del Grupo. En redes, la IA contribuye a detectar posibles problemas y agilizar la recuperación del suministro. En generación, facilita la planificación de trabajos, el mantenimiento y la consulta de información técnica. En la relación con los clientes, los chatbots y voicebots permiten resolver consultas y trámites con mayor rapidez.
Las áreas corporativas también incorporan agentes especializados para optimizar procesos administrativos, financieros, jurídicos y tecnológicos. En IT, estas herramientas ayudan a gestionar incidencias, resolver problemas y acelerar la implantación de nuevas soluciones.
Iberdrola acompaña este proceso con programas de formación que permiten a sus profesionales identificar oportunidades de aplicación de la IA y desarrollar soluciones adaptadas a necesidades concretas del negocio. Así, la tecnología se incorpora como una herramienta de apoyo al trabajo cotidiano y como un motor de innovación.
La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán apuesta así por una adopción progresiva y responsable de estas capacidades, manteniendo en todo momento a las personas como responsables últimas de las decisiones.

