El comercio electrónico en la Península Ibérica experimentó un notable avance en 2025, alcanzando una facturación conjunta de 125.000 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 13,7 % respecto al ejercicio anterior, según datos hechos públicos en la décima edición del Informe de Comercio Electrónico elaborado por CTT. El informe ofrece una fotografía detallada de las tendencias de consumo digital en España y Portugal, consolidando el peso del canal ‘online’ como motor estratégico de la economía minorista regional.
Los datos reflejan que el comercio digital no sólo mantiene una trayectoria positiva en términos de volumen de negocio, sino que también amplía la base de compradores y diversifica las categorías que los consumidores adquieren a través de internet. En este contexto, el informe de CTT destaca la fuerte dinámica de crecimiento impulsada por la adopción creciente de las compras digitales, así como por cambios en los hábitos y preferencias del consumidor ibérico.
Categorías líderes y evolución por mercados
Dentro del volumen global de negocio, las categorías de moda y electrónica de consumo se mantienen como las más adquiridas en ambos países, consolidando su posición dominante en el mercado digital ibérico. No obstante, el comportamiento de otras categorías pone de manifiesto tendencias de consumo más matizadas.
En España, la categoría que registró un mayor crecimiento en términos porcentuales fue la de productos alimenticios adquiridos en tiendas o plataformas online de supermercados, que creció un 6,1 % respecto a 2023, impulsada por una mayor confianza de los consumidores en la compra de productos de primera necesidad a través de internet.
Por su parte, en Portugal prácticamente todas las categorías de bienes y servicios digitales experimentaron incrementos, destacando especialmente la compra de utensilios para el hogar, que registró un crecimiento del 5,85 % frente al año anterior. Este ascenso pone de manifiesto una diversificación de la cesta de la compra online más allá de los segmentos tradicionales.
Consumidores y comportamiento de compra
Los datos del estudio subrayan que la adopción del canal online continúa ampliándose: en 2024, el número de compradores digitales en España aumentó un 6 %, hasta situarse en alrededor de 27,8 millones de personas, lo que implica 2,6 millones más que en 2023. La cifra en Portugal también avanzó, con un crecimiento del 2,1 % que llevó el número de compradores online a aproximadamente 5,27 millones.
El gasto medio anual por consumidor sigue siendo mayor en España que en Portugal, aunque el ritmo de crecimiento del gasto medio por comprador es más acelerado en el mercado portugués (6 %) que en el español (4 %). Este patrón indica un fortalecimiento del poder adquisitivo digital en ambos países, así como una mayor confianza de los consumidores en las transacciones online.
Además, el informe pone de manifiesto un aumento en la frecuencia de compra entre los consumidores ya activos. En Portugal, el número medio de compras por consumidor aumentó un 11,2 %, mientras que en España el incremento respondió tanto a la incorporación de nuevos compradores (6 %) como a una mayor frecuencia de compra por parte de los usuarios habituales.
Sostenibilidad y logística
El estudio de CTT también aborda aspectos vinculados a la sostenibilidad y las preferencias de entrega. En este sentido, más de la mitad de los consumidores online en la Península Ibérica manifestaron que estarían dispuestos a aceptar tiempos de entrega más largos si ello contribuyera a reducir el impacto medioambiental de las operaciones logísticas, un indicio de que la sostenibilidad está ganando peso en las decisiones de compra digitales.
Aunque la entrega a domicilio sigue siendo la opción preferida por la mayoría de los consumidores (68,4 %), existe una tendencia creciente hacia métodos alternativos como las taquillas y puntos de recogida, especialmente en Portugal, donde la preferencia por estas modalidades ha aumentado notablemente en el último año.
Comercio digital como herramienta estratégica
Los vendedores y operadores de comercio electrónico perciben cada vez más el canal digital no sólo como una vía de ventas adicional, sino como un complemento estratégico al comercio físico tradicional. El informe destaca que la integración de plataformas digitales permite a las empresas ampliar sus mercados, responder de manera más eficaz a las necesidades de los clientes y mejorar su competitividad en un entorno cada vez más exigente.
Otro factor relevante señalado en el análisis es el crecimiento de la compra y venta de productos de segunda mano, especialmente entre los consumidores más jóvenes, lo que apunta hacia una mayor adopción de modelos de economía circular dentro del ecosistema del comercio electrónico. En este segmento, una parte considerable de los usuarios ya participa activamente tanto como compradores como vendedores, consolidando un mercado digital más diversificado y participativo.

