El Gobierno de España ha anunciado una inversión de 7,2 millones de euros destinada a potenciar la expansión tecnológica de Lookiero, la startup española de comercio electrónico de moda que utiliza inteligencia artificial para personalizar la experiencia de compra. La operación forma parte de una ampliación de capital de 17,2 millones de euros liderada por la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y busca reforzar el desarrollo de soluciones propias de IA, así como consolidar a España como un foco de innovación en el sector del fashion tech.
El anuncio fue realizado por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante una visita al nuevo centro logístico de la compañía en Miranda de Ebro (Burgos). López subrayó que esta inyección de recursos públicos y fondos europeos responde a una estrategia nacional de colaboración público‑privada para acelerar la transformación digital del comercio minorista y el retail tecnológico.
“El ejemplo de Lookiero demuestra cómo sectores tradicionales, como el textil y la moda, pueden fusionarse con tecnologías avanzadas para generar nuevas oportunidades de negocio y empleo de calidad”, afirmó el ministro. Además, destacó que este tipo de iniciativas ayudan a contrarrestar la pérdida de talento y capacidad tecnológica que España había sufrido en el pasado, cuando muchas startups terminaban siendo absorbidas por grupos extranjeros.
La apuesta por la IA y los algoritmos sofisticados constituye el núcleo del modelo de negocio de Lookiero. La empresa, con sede en Bilbao, usa modelos de inteligencia artificial entrenados con millones de datos de comportamiento de usuario y transacciones para ofrecer un servicio de personal shopper digital, que selecciona prendas adaptadas a los gustos y preferencias de cada cliente. Este enfoque competitivo ha permitido a la plataforma operar en más de doce mercados europeos, con presencia relevante en Francia, Alemania, España, Italia y el Reino Unido.
Los fondos facilitados por la SETT están destinados principalmente a optimizar y escalar los modelos de IA existentes, además de desarrollar nuevas funcionalidades que permitan generar looks automáticamente y mejorar la eficiencia operativa de la plataforma. La meta es afianzar a Lookiero como referente tecnológico en el comercio electrónico de moda personalizado, un nicho de mercado con fuerte competencia y elevado ritmo de innovación.
Una de las aplicaciones más visibles del plan de expansión es la apertura del nuevo centro logístico en Miranda de Ebro, que se añade a las instalaciones históricas de la compañía en Santurtzi (Vizcaya). Este almacén ha sido diseñado para gestionar un volumen superior al millón de prendas y ha generado más de 200 empleos directos en la localidad burgalesa.
La empresa también ha reforzado su posición en Europa tras su integración con Outfittery, firma alemana de personal shopper online. Esta alianza estratégica permitirá a Lookiero generar hasta 455 empleos directos y 1.275 indirectos, conservando la identidad y el talento local de ambas organizaciones, al tiempo que amplía su alcance en mercados clave del continente.
El uso avanzado de IA posibilita que Lookiero procese grandes volúmenes de datos para ajustar recomendaciones de moda en tiempo real y anticipar tendencias de consumo. Las mejoras tecnológicas también se orientan a incrementar la precisión de las recomendaciones, dinamizar los procesos logísticos y avanzar hacia una mayor rentabilidad en un sector donde la personalización y la experiencia de usuario son ventajas competitivas esenciales.
Con este respaldo financiero, el Ejecutivo español reafirma su compromiso con el fortalecimiento del ecosistema tecnológico del retail y la moda digital, un segmento que combina tecnologías emergentes con sectores tradicionales de la economía. La medida busca posicionar a España como un actor de referencia en innovación aplicada al comercio electrónico, además de atraer y retener talento especializado en inteligencia artificial y desarrollo tecnológico.
La apuesta por Lookiero encaja en un contexto más amplio de impulso a la transformación digital y la reindustrialización tecnológica, en línea con los objetivos marcados por las políticas públicas y los fondos europeos para fomentar empresas tecnológicas líderes en sus respectivos sectores.

