El sector del videojuego en España ha alcanzado en 2024 una facturación de 2.408 millones de euros, consolidando su posición como una de las industrias culturales y de entretenimiento más relevantes del país. Aunque el crecimiento interanual se ha moderado respecto a 2023, con un incremento del 2,95 %, el mercado sigue al alza, impulsado de forma decisiva por el aumento de las ventas digitales.
La venta online ha sido el verdadero motor del sector durante este año, con un crecimiento del 19,17 % que ha permitido alcanzar los 1.558 millones de euros. Este avance contrasta con la caída del 18,11 % registrada en la venta física, que se ha situado en 850 millones de euros. La transformación del consumo hacia canales digitales se consolida como tendencia dominante en un ecosistema que ya cuenta con 22,1 millones de jugadores en España.
Este cambio de hábitos en la forma de adquirir y disfrutar de los videojuegos no solo refleja una evolución tecnológica, sino también un cambio generacional y cultural. La mayor parte de los jugadores, principalmente entre los 15 y los 34 años, prefieren acceder a sus títulos a través de plataformas digitales, lo que ha favorecido el crecimiento sostenido de la distribución online frente al retroceso del formato físico.
Según el Anuario de la industria del videojuego 2024, presentado por la Asociación Española de Videojuegos (AEVI), el perfil del jugador español es diverso y equilibrado: el 50,45 % son mujeres y el 49,55 % hombres. Además, el 74 % juega al menos una vez por semana, y el 90 % lo hace mensualmente, con una dedicación media de 8,2 horas semanales. La consola y el teléfono móvil se mantienen como los dispositivos más utilizados, lo que refuerza el dominio de los canales digitales y de las suscripciones en línea.
El videojuego continúa, así, marcando el paso en la economía digital y reafirma que el futuro del entretenimiento interactivo está cada vez más vinculado al entorno online.

