Inditex continúa transformando la red comercial de Zara con el cierre de establecimientos pequeños y la concentración de su actividad en tiendas de mayor tamaño, mejor situadas y conectadas con el negocio digital. La estrategia ha reducido el número de locales de la principal marca del grupo, pero no supone la desaparición de la enseña ni una retirada del mercado.
Zara terminó el ejercicio 2025 con menos de 1.500 establecimientos en todo el mundo por primera vez en cerca de quince años. Esta evolución responde a un proceso de optimización que Inditex desarrolla desde hace varios ejercicios para mejorar la productividad de su superficie comercial y adaptar sus tiendas a los nuevos hábitos de compra.
Los datos oficiales del grupo muestran que Inditex cerró 2025 con 5.460 tiendas, 103 menos que un año antes. La reducción afectó a varias cadenas, mientras que Zara concentró buena parte del ajuste, con alrededor de 50 cierres netos durante el ejercicio. Por tanto, la cifra de más de 130 clausuras que aparece en algunas informaciones no corresponde únicamente a cierres de Zara en España durante 2026.
La compañía también mantuvo una intensa actividad de apertura y renovación. Durante 2025 inauguró 190 establecimientos en 41 mercados y llevó a cabo 217 reformas, entre ellas 96 ampliaciones. La superficie comercial total creció un 1,5%, pese a que el número de tiendas se redujo.
Menos locales, pero con mayor superficie y capacidad
La estrategia de Inditex consiste en sustituir determinados puntos de venta de menor tamaño o rendimiento por tiendas capaces de ofrecer una gama más amplia de productos y asumir nuevas funciones comerciales y logísticas.
Los establecimientos de nueva generación combinan la venta tradicional con la recogida de pedidos realizados por internet, las devoluciones, la consulta del inventario y diferentes soluciones de pago. Las tiendas también sirven como apoyo a la distribución del comercio electrónico, lo que permite integrar ambos canales en lugar de gestionarlos como negocios separados.
Zara está liderando esta transformación dentro del grupo. La compañía está reforzando su presencia en ubicaciones estratégicas mediante tiendas insignia y ampliaciones, al mismo tiempo que abandona locales que ya no encajan en el nuevo modelo. En China, por ejemplo, la marca ha reducido con fuerza su número de establecimientos desde 2019, pero ha abierto espacios de gran formato que incorporan servicios adicionales y herramientas digitales.
La reducción de tiendas tampoco implica una contracción de la capacidad comercial. Inditex estima que su superficie bruta aumentará alrededor de un 5% durante 2026, con una contribución positiva de la red física a las ventas. El grupo mantiene además sus inversiones en establecimientos, tecnología y plataformas digitales para sostener su crecimiento a largo plazo.
Inditex mantiene el crecimiento pese a la reorganización
La transformación de la red se produce después de que Inditex cerrara 2025 con unas ventas de 39.900 millones de euros, un 3,2% más. El comercio electrónico aportó 10.700 millones, tras crecer un 4,8%, mientras que la compañía mantuvo una evolución positiva tanto en las tiendas físicas como en el canal digital.
Entre el 1 de febrero y el 8 de marzo de 2026, las ventas en tienda y por internet aumentaron un 9% a tipos de cambio constantes frente al mismo periodo del año anterior. Este comportamiento respalda la idea de que la reducción del número de locales no responde necesariamente a una caída del negocio, sino a un intento de vender más desde espacios de mayor capacidad y productividad.
El proceso también alcanza al resto de marcas del grupo, entre ellas Massimo Dutti, Pull&Bear, Bershka, Stradivarius y Oysho. Cada cadena ajusta su red según la evolución de la demanda, la rentabilidad de las ubicaciones y las posibilidades de integración entre la tienda y el canal digital.
Las nuevas aperturas muestran, además, que Inditex no está abandonando la expansión física. En 2025, Stradivarius reforzó su presencia en Alemania y entró en Austria, mientras que Bershka inauguró establecimientos en mercados como India, Dinamarca y Suecia.
De este modo, la despedida de determinados establecimientos no equivale a un adiós a Zara. La marca continúa ocupando una posición central en Inditex, pero avanza hacia una red con menos puntos de venta, mayor superficie, ubicaciones más destacadas y una integración más profunda con el comercio electrónico.

