La integración de la inteligencia artificial (IA) en las empresas europeas avanza, pero lo hace con cautela. Así lo refleja el nuevo Barómetro IABIM, un estudio elaborado por el Instituto AI for Sustainability de ESSCA en colaboración con Forvis Mazars, que analiza el uso empresarial de sistemas y modelos de IA en el continente. La investigación, basada en una encuesta a más de 400 responsables de IT europeos, señala que el 80 % de las organizaciones emplea menos de diez sistemas de IA, lo que evidencia una adopción aún medida y especializada.
El informe destaca que la mayoría de empresas adopta sus primeros sistemas con el objetivo de reducir costes y mejorar la productividad, mientras que aquellas que amplían el número de soluciones tienden a enfocarse en áreas más estratégicas como la innovación, el desarrollo de productos o la experiencia de cliente. Solo un pequeño grupo (3 %) ha superado los 50 sistemas implementados.
El departamento de TI sigue liderando la adopción
Actualmente, el área de tecnologías de la información concentra el 37 % de las implementaciones de IA, seguida por los departamentos de operaciones (15 %) y marketing (14 %). Este patrón indica que la IA sigue siendo gestionada mayoritariamente desde los entornos técnicos, aunque el estudio detecta un creciente interés por su aplicación en funciones transversales dentro de las organizaciones.
Aprendizaje automático y profundo, tecnologías clave
En cuanto a los modelos más utilizados, el aprendizaje automático y el aprendizaje profundo dominan el panorama empresarial. Los modelos de análisis de datos (32 %) lideran la clasificación, seguidos por los de procesamiento de imágenes y voz (27 %) y los de lenguaje natural (24 %). Estas cifras reflejan una consolidación de tecnologías como la visión por computadora y los modelos generativos como herramientas clave en la IA corporativa.
Sectores como el financiero y el de utilidades (energía y telecomunicaciones) destacan por su diversidad de usos y volumen de sistemas implementados. En contraste, la administración pública presenta una adopción más limitada, centrada principalmente en chatbots para atención ciudadana.
Riesgos, falta de preparación y oportunidad formativa
Uno de los hallazgos más relevantes del barómetro es que solo el 26 % de las empresas se siente preparada para gestionar los riesgos derivados de la IA, lo que incluye aspectos éticos, regulatorios o de ciberseguridad. Además, menos de la mitad (49 %) cuenta con un equipo dedicado exclusivamente a esta tecnología, aunque esa cifra se incrementa en las organizaciones que ya han experimentado incidencias.
IA como ventaja competitiva
Aunque muchas compañías recurren a soluciones externas, un 25 % ha optado por desarrollar sus propios sistemas de IA internamente, lo que sugiere una tendencia a crear herramientas a medida como diferencial competitivo. Esta estrategia, combinada con una formación específica y una mayor implicación de todas las áreas de negocio, será clave para acelerar la madurez digital de las empresas europeas.

