Las empresas que utilizan el correo electrónico como canal de marketing deben adaptarse a las nuevas exigencias de autenticación impuestas por proveedores como Gmail y Yahoo, si quieren asegurar que sus mensajes lleguen efectivamente a la bandeja de entrada de los destinatarios.
Desde el año pasado, plataformas líderes en mensajería electrónica exigen una serie de requisitos clave: mantener la tasa de quejas por ‘spam’ por debajo del 0,3 %, ofrecer un botón de cancelación de suscripción con un solo clic e implementar protocolos como SPF, DKIM y DMARC, que certifican la autenticidad del remitente.
Estas medidas buscan reducir los correos fraudulentos y proteger la información de los usuarios, al verificar tanto al emisor como al receptor del mensaje, fortaleciendo así la seguridad y la confianza en las campañas de email marketing.
Ello en un contexto en el que «el email sigue siendo la columna vertebral de la comunicación digital entre marcas y consumidores, con más de 347.000 millones de correos enviados y recibidos diariamente en todo el mundo», como ha apuntado la vicepresidenta de Gestión de Productos para Sinch Mailjet, Andrea Topping.
Pese a ello, el 44 por ciento de las empresas españolas (37% a nivel internacional) todavía desconoce los nuevos requisitos de autenticación de ‘email‘, y el 61 por ciento (52% a nivel europeo) se muestra preocupado por su capacidad para cumplir con estas normas, y garantizar que los correos lleguen a las bandejas de entrada de sus clientes.
Esto datos se extraen del informe titulado ‘Tu ruta a la bandeja de entrada. Comprendiendo la entregabilidad del email en 2025’, de la empresa Sinch Mailjet, especializada en soluciones ‘cloud’ de comunicación con los clientes, que recoge las respuestas de más de 1.100 remitentes de España, Francia, Estados Unidos, Alemania y Reino Unido.
El informe señala también que el 57 por ciento de las empresas españolas, la mayoría de ellas del sector de empresa a consumidor (47%), ya han puesto en marcha actualizaciones en la autenticación del correo electrónico y una mayor supervisión de las quejas de ‘spam’ para adaptarse a estos requisitos, y que el 33 por ciento cree que estos son beneficiosos para el futuro del ‘email’ marketing.
EL 47% NO VERIFICA EL CONSENTIMIENTO DE LOS USUARIOS
Los requisitos plantean una serie de desafíos a las compañías de marketing por correo electrónico, como evitar que sus correos acaben en las carpetas de ‘spam’, mantenerse fuera de las listas negras o de bloqueo y reducir las tasas de rebote.
A pesar de esta presión, casi la mitad (47 %) de las empresas europeas no utiliza un proceso de doble confirmación ‘opt-in’ para verificar el consentimiento de los usuarios antes de añadirlos a sus listas de correo transaccional y de marketing.
Este hecho no solo puede aumentar el riesgo de frustración del cliente, sino que puede derivar en un mayor número de quejas por ‘spam’ y más cancelaciones de suscripción, como apuntan desde Sinch.
Asimismo, el informe resalta que el 67 por ciento de los encuestados europeos no implementa una política de inactividad para eliminar o segmentar periódicamente a los suscriptores no comprometidos.
Y más del 62 por ciento de las empresas no están seguras o desconocen las razones que hay detrás de los rebotes de correo electrónico, lo que impide maximizar el potencial de sus estrategias de ‘email’ marketing.
A ello se añade que el 80 por ciento de las empresas europeas no utiliza herramientas para monitorizar su reputación como remitente ante los principales proveedores de correo, lo que impide detectar oportunidades para potenciar sus estrategias de email, optimizar la entregabilidad y mejorar la experiencia del cliente.
Según explican desde Sinch, esto pone en riesgo la reputación de sus marcas, ya que podrían ser marcadas como spam, afectando a la confianza y el compromiso con su audiencia.

